¡Oye amigo! La soledad, no es tan mala como parece... Yo la vivo, y créeme, de ella he aprendido a amar y reír... Sí, a amar lo que tengo y reír con lo que vivo... ¡Oye amigo! Vive tu soledad tomando de ella sólo las cosas buenas y así simplemente aprende a ser ¡feliz!
Colaboración de Lupita Licea
México
